martes, 23 de junio de 2015

Paréntesis limeño IV - Museo Larco (10/5/2015)

En Lima hay bastantes museos distribuidos por la ciudad. 

En general todo está muy repartido, por lo que hay que desplazarse entre barrios distantes para la abarcarlo todo, y en una ciudad sin transporte público la cosa se complica bastante. 

El tráfico es caótico, los coches tienen preferencia sobre los peatones, los semafóros, los pasos de cebra, y el rey inca que se ponga delante. Parece que la cosigna es transitar, circular, no quedarse parado, porque los atascos o tacos son impresionantes. Hay una especie de minibuses privados que llevan pintado sobre la chapa el recorrido que hacen, o lo gritan sus conductores a quien les grita desde la acera para interesarse. También hay montones de taxis, que no parecen regulados, con y sin marcas de que lo son, con los que pactas y regateas el precio (en el que tienes en cuenta el grado de limpieza y salubridad del habitáculo). Te pitan para hacerte saber que son taxis, se pitan entre ellos, se dan luces o se palmotean la chapa con la mano unos a otros mientras circulan para avisarse de que están a centímetros de distancia. Te acabas acostumbrando, salvo cuando el viaje es largo, tu taxista mete prisa a todo el mundo, incluso le da las luces a la policía, y da tantas vueltas y revueltas que al bajarte besas el suelo (y deseas echar las cabras a volar).


Uno de los museos que visitamos fue el Museo Arqueológico Rafael Larco Herrera. Está ubicado en una antigua hacienda, que a su vez se construyó sobre una antigua pirámide (allí llamadas huacas, de las que hay varias repartidas por la ciudad). 
Rafael Larco Herrera (1872-1956) fue un político peruano que coleccionó piezas cerámicas precolombinas. Su hijo Rafael Larco Hoyle (1901-1966) fue arqueólogo y fundó el actual museo, en 1926. Es un museo muy bonito, por el lugar en el que está situado y por las piezas que expone, con un buen restaurante al aire libre:



Algunas piezas de cerámica de distintas culturas:






Cuando los españoles llegaron a Perú, los indígenas trataron de asimilar la "nueva religión" tratando de encontrar nexos de unión con lo que ya creían, para intentar digerir los cambios de forma menos drástica (sincretismo). La escuela de arte cuzqueña pintaba las vírgenes con mantos como montañas, ya que los montes eran divinidades que ellos ya adoraban antes de la llegada de los españoles:


Los arcángeles también los encajaron bastante bien, porque tenían alas, y ellos ya adoraban a las aves:


Nuevamente, cuadro con la sucesión de reyes incas y españoles con Francisco Pizarro y Diego de Almagro en la parte superior del cuadro:




Piezas de metal y joyas:








Cactus típico de Perú llamado "monstrito" (cereus peruvianus monstrosus) en el jardín del museo:


Vistas del museo desde el restaurante:


Hay tantas piezas de cerámica en el museo que, a parte, tienen un gran almacén abierto al público con miles de piezas agrupadas por cultura y temática en estanterías hasta el techo:


Allí encontramos esta curiosisdad sobre unas piezas de cerámica de individuos con barba:



Decoración en madera tallada en el patio del museo:



Y algunos museos que he dejado pendientes (siempre hay que dejar algo por hacer):

- Museo Mario Testino (MATE). Mario Testino es un fotografo peruano afincado en Londres, cuyas fotos de celebrities conocéis seguro:




1 comentario:

  1. Que piezas las del museo!!!!
    Increíble el grado de detalle de las joyas y pecheras!!!
    Y lo del individuo de la barba……ya están tardando los de "Cuarto Milenio"…..jejeje
    El cactus es precioso, no entiendo lo de su nombre.
    Besetes

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