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lunes, 25 de junio de 2018

Viaje a la Patagonia: de La Junta a Puyuhiapi (3/11/2018)

El siguiente tramo del viaje nos iba a llevar a uno de los rincones más bonitos que he visto en Chile: el fiordo de Puyuhuapi.


Salimos de La Junta, con dirección a la población de Puyuhuapi (de unos 500 habitantes).

Cascadas de agua a la salida de La Junta, Chile

Cascadas de agua a la salida de La Junta, Chile
Cascadas a un lado de la Carretera Austral, a la salida de La Junta.

La localidad de Puyuhuapi, situada al final de un fiordo del mismo nombre, fue fundada en 1935 por cuatro colonos de origen alemán-checo, que ya pergeñaron su fundación en 1930, desde su pueblo original Rossbach (actualmente llamado Hranice) en la región de Karlovy Vary de la República Checa. La Segunda Guerra Mundial contribuyó a la llegada de más colonos familiares de los fundadores, además de, a lo largo del tiempo, otros desde la vecina Isla de Chiloé.

Fotografía de colonos alemanes, en los años '30 del siglo XX, despejando la zona mediante incendios, en Puyuhuapi.

Aunque no nos íbamos a quedar en el pueblo de Puyuhuapi, sino que íbamos seguir hasta un hotel situado a la otra orilla del fiordo. Por lo que había que dejar la Carretera Austral y tomar un pequeño barco que transporta a los huéspedes hasta el hotel.


 En la imagen de satélite se puede ver el macizo del Nevado Queulat, cuyo glaciar más famoso (conocido como el Ventisquero Colgante) visitaríamos al día siguiente.

Uno de los posibles orígenes del nombre Puyuhuapi, puede provenir del pez puye (Galaxias maculatus), habitante de buena parte de las aguas chilenas, y que vendría a ser el equivalente a la angula. Así el nombre Puyuhuapi, significaría lugar de puyes. Tuvimos la ocasión de probar los puyes en la cena del hotel del día anterior, en un preparado similar al modo típico español, al ajillo, con picante.

Lago Risopatrón, Chile
Por el camino cruzamos al lado del lago Risopatrón, que forma parte del Parque Nacional Queulat, por el que atravesábamos.

Lago Risopatrón, Chile
Lago Risopatrón

Por fin llegamos al embarcadero del fiordo Puyuhuapi desde donde salen las barcas hacia el hotel del mismo nombre. Se supone que en este fiordo pueden verse una especie de delfines que en esta zona llaman toninas (Cephalorhynchus commersonii). Las veríamos al día siguiente, desde las ventanas del hotel, saltando en el fiordo:


Embarcadero en Fiordo Puyuhuapi, Chile
El barco que nos llevaría de una orilla a otra del fiordo.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Llegada al embarcadero del hotel.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Vista del hotel desde el embarcadero.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Interior del hotel.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
En la habitación y sus vistas.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Vistas desde el balcón.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Al fondo de esta foto, el embarcadero de las piraguas.

Jardines de hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Paseando por los jardines.

Jardines de hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Hojas de nalcas (Gunnera tinctoria).

Spa del hotel.

Piletas de hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Piletas y piscinas con aguas termales alrededor del hotel.

Piletas de hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Realmente muy calientes, había que tener cuidado.

Piletas de hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Muy calientes, aunque no lo parezca.

En la cafetería de las termas que en ese momento no estaba funcionando.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile
Vistas del hotel desde la zona de las termas.

Fiordo Puyuhuapi, Chile
Panorámoca del fiordo desde ese punto.

Vegetación de los alrededores. 

Entre la vegetación pudimos ver al (nada tímido con los humanos) pájaro chucao (Scelorchilus rubecula), de cuello y pecho anaranjados, que suele estar en el suelo, en la espesura, dando saltitos y piando (su canto es muy peculiar) posiblemente defendiendo su territorio:

Chucao (Scelorchilus rubecula)


Para acabar la tarde decidimos alquilar unas canoas en el hotel y remar un poco por las aguas del fiordo:

Piragua en fiordo Puyuhuapi, Chile

Piragua en fiordo Puyuhuapi, Chile

Piragua en fiordo Puyuhuapi, Chile

Desde la habitación las vistas adquirían colores cada vez más bonitos.

Hotel en fiordo Puyuhuapi, Chile

Fiordo Puyuhuapi, Chile

Fiordo Puyuhuapi, Chile
Al fondo puede apreciarse el macizo del Nevado Queulat.

Fiordo Puyuhuapi, Chile

Fiordo Puyuhuapi, Chile

Fiordo Puyuhuapi, Chile

No tuvimos ocasión, pero en esta bahía puede observarse al pájaro martín pescador (Megaceryle torquata):


Y ya dentro del hotel encontramos las fotos de los pioneros que empezaron a poblar estos remotos lugares:



Puyuhuapi nevado en el invierno de 1945.

Y tan lejos de las comodidades de esos pioneros, el alojamiento actual y sus delicatessen:

domingo, 21 de mayo de 2017

Excursiones desde Santiago de Chile: Glaciar El Morado (31/1/2016 y 4/9/2016)

Cerca de Santiago hay algunos glaciares que se pueden visitar según condición física y temporada. Uno de ellos es el glaciar El Morado, que no se encuentra dentro de los terrenos del Monumento Natural El Morado (donde sí que está el glaciar San Francisco), sino al lado. 


Los pormenore de la caminata de unos 10 kilómetros (ida y vuelta) y desnivel de 640 metros (unas 6 horas de duración), se pueden encontrar con detalle en la página http://www.wikiexplora.com/index.php/Glaciar_del_Morado


Depende de lo que se pueda recorrer en auto, será más o menos larga la caminata, pero el camino se pone muy malo según se avanza, por lo que es altamente recomendable llevar un 4x4.  

Camino al Glaciar El Morado
 Desde el auto (instalaciones de la Central Hidroeléctrica Alto Maipo?), en enero.

Camino al Glaciar El Morado
 Algunas vistas del sendero aún transitable para el coche (enero).

Camino al Glaciar El Morado
 Desde el auto en enero.

Camino al Glaciar El Morado
Vista parecida, ya en septiembre.

Básicamente, indicar que se puede llegar en coche hasta el sector que llaman "choriboulder". Lo de "boulder" siempre cuentan que es por las rocas o peñascos, "boulders" en inglés, existentes allí, pero lo de "chori" no he conseguido explicármelo aún. 

Camino al Glaciar El Morado
 Explanada choriboulder, en enero.

Camino al Glaciar El Morado
 Explanada del choriboulder en septiembre.

Camino al Glaciar El Morado
 Lo que podía apreciarse del río, al inicio de la caminata en septiembre

Algunas imágenes del principio de la caminata en septiembre:
Camino al Glaciar El Morado
Camino al Glaciar El Morado
Camino al Glaciar El Morado

Además, desde 2015 hay que solicitar con antelación, un permiso gratuito a vallelasarenas@gmail.com, porque es necesario atravesar con el auto unos terrenos pertenecientes al Parque Natural Privado Valle Las Arenas:


En esta vista de satélite, puede verse marcado en color morado, el lugar donde está el glaciar (con su laguna de color café, llena de sedimento), en rojo la frontera con Argentina (que queda al lado), y en amarillo el precioso embalse del río Yeso (con parte del recorrido que ya relaté en la entrada sobre él):

Camino al Glaciar El Morado

Otra cuestión es en qué temporada hacer la caminata. Si se trata de caminar, la época recomendada es de octubre a mayo (aunque en esos dos meses puede haber mucha nieve en el camino). Y si se quiere hacer esquí de fondo o randoneé, justamente los meses que restan (de junio a septiembre).

En verano, alrededor del mes de enero (que es cuando fuimos por primera vez), el sendero se ve claramente discurrir, al principio, próximo al río (aunque incluso pueden encontrarse aún zonas con nieve-hielo). Pero en septiembre (cuando incautos nos aventuramos a recorrerlo a pie por segunda vez), había tanta nieve que ni sendero, ni gaitas: sólo nieve, nieve y más nieve (y alguna que otra persona practicando randoneé).

Camino al Glaciar El Morado
 Vistas del camino hacia atrás (desde donde se empieza) en el ascenso, en enero.

Camino al Glaciar El Morado
Vista similar en septiembre.

El camino es entretenido, el paisaje espectacular, los colores de la montaña y todas las rocas que se encuentran al paso (se supone que incluso fósiles, pero no ví ninguno).

Hay placas de nieve-hielo en el recorrido, incluso en enero:

Camino al Glaciar El Morado
Camino al Glaciar El Morado
Camino al Glaciar El Morado

 En septiembre, ya, ¿qué decir?:

Camino al Glaciar El Morado

Camino al Glaciar El Morado

Camino al Glaciar El Morado
 Esquiadores de fondo (dos puntitos negros) bajando por el lateral de la cuesta que lleva al glaciar.

Toda la ida es en ascenso, pero el final del recorrido tiene una pendiente bastante exigente (400 metros, con 120 metros de subida). 

Camino al Glaciar El Morado
 Vistas hacia atrás en el último ascenso (enero).

Camino al Glaciar El Morado
 Vistas desde el último ascenso (enero).

Camino al Glaciar El Morado
 Vistas desde el último ascenso (pero en septiembre).

El final del ascenso tiene como recompensa avistar ya muy cerca el glaciar y su laguna. Y ahí, es conveniente llevar ropa de abrigo aunque sea verano, pues la proximidad de la gran masa de hielo hace que baje la temperatura.

Glaciar El Morado
 Por fin el glaciar colgante El Morado con la laguna en la base (enero).

Glaciar El Morado

Glaciar El Morado
El glaciar, pero en septiembre.

Glaciar El Morado
 Detalle del glaciar y su laguna desde satélite.

Al regreso, unas nubes y su tormenta nos seguían en enero:
 
Camino al Glaciar El Morado

Camino al Glaciar El Morado

El camino de regreso en septiembre:

Camino al Glaciar El Morado

Camino al Glaciar El Morado

Camino al Glaciar El Morado
Hacia el auto en el choriboulder a la vuelta en septiembre. 

Se supone que en esta zona hay incluso huellas de dinosaurios, pero yo no las encontré, ni en verano.