Después de ver las Lagunas Altiplánicas, nos dirigimos al Salar de Talar también llamado Salar de Aguas Calientes o "Piedras Rojas". De camino íbamos viendo este paisaje de volcanes y arbustos pajizos:
El camino a "Piedras Rojas" (hacia la frontera con Argentina o Paso Sico) es bastante malo: el asfalto se acaba y empieza un ripio revienta-neumáticos y salta-empastes durante bastante tiempo. Pero es que la zona es inhospita.
Nos encontramos con dos motoristas a los que se les había estropeado una rueda. Nos pedían que miraramos si más adelante había algún sitio donde "esconder" la moto rota, para que pudieran llegar a Argentina en la otra, antes de que se pusiera el sol, porque entonces la temperatura baja tremendamente. En esas quedamos y continuamos. Detrás de una curva nos encontramos con este paisaje:
El viento era tremendo, tan fuerte y constante que apenas te dejaba andar y menos oír cualquier otra cosa que no fuera su zumbido:
El porqué del nombre "Piedras Rojas", queda patente:
Entrar en el coche era un alivio, ya que te libraba del tremendo aire y del ruido del viento.
Ya de vuelta recuperamos el paisaje de los volcanes con nieve. No había ningún sitio donde esconder una moto, pero a los motoristas les estaba socorriendo un coche todoterreno con pickup para subir la moto rota .
Recuperar el asfalto después de tanto ripio fue una bendición. Aunque la carretera también tenía sus "problemillas":
Nuestra siguiente parada era para ver anochecer en el "Mirador de Kari" o "Piedra del Coyote". Y esa noche había luna llena (y eclipse).







