domingo, 14 de junio de 2015

Paréntesis limeño I - Plaza de Armas y Catedral (9/05/2015)

La primera salida fuera de Chile fue a Lima, capital de Perú
Como la mayoría de las capitales de Sudamérica, es una ciudad de tremendos contrastes. 

Durante la época de la conquista, lo que ahora es Perú, se incluyó en un territorio mayor llamado Nueva Castilla. Y Lima fue originalmente llamada Ciudad de los Reyes por Francisco Pizarro, ya que llegó a ella en enero de 1535, en fechas próximas a la festividad de los Reyes Magos. Posteriormente los nombres pasaron a ser Perú, derivado de Virú o Birú, que es como los nativos llamaban a la región, y Lima derivada del nombre del río Rimac que pasa por la ciudad.

El centro histórico de la ciudad: eje Plaza de San Martín (dedicada al militar José de San Martín que contribuyó activamente a la independencia de Perú) - calle Jirón de la Unión (calle de postín en la época colonial) - la Plaza Mayor o Plaza de Armas.

Plaza de San Martín (foto curiosa porque Lima siempre está nublada)


Edificio de la comercial calle Jirón de de la Unión


 Vista del Palacio Arzobispal y la Catedral en la Plaza de Armas.


Otros edificios de la plaza de Armas, de color albero y con balcones en madera oscura.

Dicen que Francisco Pizarro trazó en persona el contorno de la plaza (y en el centro dispuso el rollo o picota, para no empezar con "buen rollito", vamos). Se adjudicó el lote situado al norte, entre la plaza y el río Rimac (supongo que para sentirse más protegido; debía tener bastantes cosas que temer) en tierras del curaca Taulichusco (sí, un poco de miedito da el nombre), en lo que ahora es el Palacio de Gobierno, donde ahora se celebran cambios de guardia (y lugar en el que fue asesinado*):


Y junto con Nicolás de Ribera, Diego de Agüero y Francisco Quintero organizó la cuadrícula inicial de la ciudad (llamada damero de Pizarro).

La Plaza Mayor o de Armas es otro viaje al pasado y una de las plazas más bonitas que he visto nunca. Entre los edificios destacan el Palacio Arzobispal (con sus balcones de madera oscura de aspecto casi oriental):

Y la Catedral, construida (parece ser que sobre un adoratorio y palacio inca) en madera y cañas para intentar evitar los daños que le causaron los, al menos, nueve grandes terremotos que ha soportado, cuatro de los cuales provocaron daños en ella (ha sido reconstruida y ampliada tres veces):
Interior de una pared de la catedral con el material de construcción (cañas, amdera y yeso) al descubierto.

Esta es una mala foto de un tipo curioso del que hay un cuadro dentro de la catedral: 
José Antonio Manso de Velasco, gobernador de Chile y virrey de Perú (entre 1745 y 1761) también llamado Conde de la Superunda, por la energía y presencia de ánimo con las que afrontó el terremoto de 1746, haciendo frente a la gran destrucción que se había producido en la ciudad y la catedral (pintada al fondo del cuadro). 
Este hombre nació en un pueblo de La Rioja (Torrecilla de Cameros) y fundó bastantes ciudades del actual Chile (Copiapó, Curicó, Talca, Melipilla, Rancagua,...). 
En la ciudad española de Ávila hay un palacio heredado por un descendiente de su condado que desde entonces lleva el nombre de Palacio Superunda.

Lás bóvedas de la catedral están construidas con láminas de madera curvadas y pintadas.

Virgen de la Antigua (s. XVI, advocación procedente de Sevilla). 
Los índígenas peruanos aprendieron muy pronto la forma de hacer arte y la iconografía que traían los españoles. En Perú se produjeron gran cantidad de objetos artísticos (algunos de los cuales se llevaron a países próximos, y menos propicios por sus circunstancias, al arte, como Chile), se crearon escuelas de arte y hubo verdaderos maestros artistas.

Sillería del coro construída por Pedro de Noguera en el siglo XVII.

Fuente andaluza dentro de la catedral de Lima (los artesanos que venían con Pizarro desde España, muchos de origen andaluz, y extremeños, trajeron sus influencias árabes con ellos).

Una mala foto de un cuadro de la catedral, de algo que se ve con frecuencia en Lima: cuadros de la época colonial en los que se intentaba dar naturalidad a la sucesión de reyes incas y españoles, ante los indígenas.

Dentro de la catedral hay una exposición permanente de belenes de cerámica, muy típicos en la artesanía peruana (¿quizá originados por las fechas en las que se fundó la ciudad?). 

La visita a la catedral cuesta 10 soles (moneda peruana) y se hace con guía al que se le da la voluntad. La guía que nos tocó a nosotros fue muy buena, explicó todo en un perfecto español que hacía tiempo que no oía (Perú es uno de los países iberoamericanos en los que mejor se habla el español, sin voseos, ni anglicismos). Dejó patente tener un tremendo orgullo por ser limeña, y aunque estaba claro que muchas de las cosas de la historia no le agradaban, tenía presente que su ciudad era como era, precisamente por todas esas cosas.

*En lo que fue el baptisterio de la catedral hay un pequeño museo con objetos y datos relacionados con Francisco Pizarro y su truculenta historia, que serán motivo de otra entrada.

2 comentarios:

  1. Qué bien te explicas, como guía no tienes precio!! Un besito.

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  2. Ja, ja, ja. Lo tendré en cuenta. Besos.

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