lunes, 27 de junio de 2016

Cosas curiosas de Chile: El Winnipeg

Entre las asociaciones de españoles en Chile, encontré una llamada "Winnipeg". ¿Winnipeg? ¿La capital de la provincia canadiense de Manitoba (de donde por cierto es Loreena McKennitt)? ¿Asociación de españoles?. No entendía nada.

Pues resulta que Winnipeg fue el nombre de un viejo barco paquebote francés (construido en 1918) que Pablo Neruda se encargó personalmente de fletar para llevar a Chile a más de 2200 refugiados de la guerra civil española, de los 550.000 que llegaron a estar hacinados en condiciones miserables, en improvisados campos de concentración, en la Francia de 1939. Fue el llamado "viaje del Winnipeg".


En el folleto "Chile os acoge", dirigido a los refugiados españoles, se incluían estas palabras de Neruda (aunque al comienzo parezca Franco ;-)):
"Españoles: Tal vez de toda la vasta América fue Chile para vosotros la región mas remota. También lo fue para vuestros antepasados. Muchos peligros y mucha miseria sobrellevaron los conquistadores españoles. Durante trescientos años vivieron en continua batalla contra los indomables araucanos. De aquella dura existencia queda una raza acostumbrada a las dificultades de la vida. Chile dista mucho de ser un paraíso. Nuestra tierra solo entrega su esfuerzo a quien la trabaja duramente.
Republicanos: Nuestro país os recibe con cordial acogida. Vuestro heroísmo y vuestra tragedia han conmovido a nuestro pueblo. Pero tenéis ante vosotros solo una perspectiva de labor, que puede ser fecunda, para bien de vuestra nueva patria, amparada por su gobierno de base popular."


El barco (que fue modificado ya que estaba inicialmente diseñado para transportar a no más de 100 personas) llegó a Valparaíso el 3 de septiembre de 1939.


El viaje no fue sencillo: había que reunir familias (dispersas en distintos campos), los refugiados tenían que poder integrarse en el país chileno con cierta facilidad por lo que sus edades (tenía que haber niños) y profesiones tenían que ser seleccionadas (servir para el desarrollo del país de acogida que había recientemente sufrido un terremoto con grandes pérdidas); el barco tuvo que ser rescatado (ya que estaba abandonado desde 1919) y modificado para poder trasladar durante un mes a ese número de personas. Y en algún momento, desde Chile se llegó a cancelar la llegada de los refugiados ante la presión de los sectores conservadores. Pero la insistencia de Neruda hizo que finalmente el viaje llegara a su fin

A esta empresa, Neruda la calificó como "su más bello poema":
"Que la crítica borre toda mi poesía, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podrá borrarlo nadie.

Pablo Neruda, Trompeloup, 4 de agosto de 1939."
Pablo Neruda El Winnipeg
Placa conmemorativa en la casa de Neruda en Isla Negra.

Fuente: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e4/DIG-00002.jpg
Foto de los más jóvenes refugiados en el barco.

Integrantes del coro vasco del Winnipeg

Los últimos días de viaje, el Winnipeg navegó cercano a la costa y con las luces apagadas por temor a sufrir atentados por los submarinos alemanes (como finalmente le ocurrió, torpedeado, en 1942 cuando ya navegaba bajo bandera inglesa).

Michelle Bachelet con algunos de los refugiados que eran niños en el barco, o incluso que nacieron él.

Algunos refugiados desembarcaron días antes en Arica (al norte de Chile), otros se quedaron en Valparaíso, otros marcharon en tren a Argentina, y la mayoría se dirigieron a Santiago (a donde llegaron en tren a la Estación Mapocho).

Fuente: http://oei.cl/020909-02-03-a.jpg
Celebración en 2009 del 70 aniversario de llegada del Winnipeg


Algunos refugiados destacados llegados en el barco, están en este listado obtenido en Wikipedia:

El listado completo de los españoles del Winnipeg (pinchando en la foto): 

http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0001872.pdf

Muy interesante vídeo (22 minutos) sobre el viaje del Winnipeg (aunque está en catalán, los testimonios de los refugiados que son el 98% del vídeo, están en castellano):


El golpe de estado en Chile, el 11 de septiembre de 1973, supuso la vuelta a España para algunos de ellos, o para sus descencientes, cerrando un extraño círculo de huida.

lunes, 13 de junio de 2016

Están locos estos chilenos? (Pedro Subercaseaux)

Dando vueltas por esta ciudad de Santiago, y por Internet buscando información sobre lo que veo, tropecé con los cuadros y la historia de un pintor chileno de apellidos complicados (pero comunes por estas tierras), que me llamó mucho la atención: Pedro Subercaseaux Errázuritz (1880-1956).

Este pintor, que era bisnieto del primer Subercaseaux (médico) que llegó a Chile desde Burdeos en 1757, y del primer Errazuritz que llegó a Chile desde Navarra en 1735, se dedicó a ilustrar episodios de la Historia de manera documentada y minuciosa. Y con cierto aire de cómic, que para mí las hace muy atractivas:

- Por ejemplo, "La Expedición de Diego de Almagro a Chile":


- "El joven Lautaro" (el mapuche que se ganó la confianza de Pedro de Valdivia, para luego ponerle en jaque durante la Guerra del Arauco):

- "La Jura de la Independencia de Chile":

- "Bendición de las Banderas de El Cid":


Me parece muy curiosa la manera en la que involucra al espectador en el cuadro, pintando personajes que miran directamente al observador, desde la pintura:

- En "La Primera misa en Chile":


Subercaseaux también pintó una tira cómica sobre el que se considera el primer personaje de cómic chileno: un alemán (de los muchos que debían llegar al país en aquella época) Federico von Pilsener, y su perro Dudelsackpfeifergeselle.

Pedro Subercaseaux estudió en Europa, ganó numerosos premios (nunca un primer premio en Argentina, por ser chileno) y situó algunos de sus cuadros en lugares destacados, como en el Salón de Honor del Congreso Nacional, el "Descubrimiento de Chile por Diego de Almagro":

Parece que, cuando el cuadro se mostró ante los que tenían que aprobarlo, estos criticaron todo lo que veían y lo que no (porque alguno de ellos no veía demasiado bien, como el ya anciano profesor Luis Thayer Ojeda). El pintor dijo más tarde que de todas las críticas, la que siempre le persiguió, fue una sobre las delicadas patas del perro de la comitiva, incompatibles, según quién opinó, con el cruce de la cordillera.

El cuadro en su emplazamiento actual.

Es el único pintor sudamericano al que se le ha encomendado el retrato de un Papa (Pío X) para la Galería de Papas del Vaticano. Tuvo que acudir dos veces: en 1911 para realizar el cuadro vestido de frac (como obligaba el protocolo), y treinta y seis años después, para pintar una aureola dorada en la cabeza el Papa que había sido canonizado. 


Pero lo llamativo de la historia de este pintor, y por lo que lo incluyo en esta sección sobre la "¿locura chilena?", es porque después de trece años casado, y tras quedar impactado al realizar una serie de cuadros de la vida de San Francisco, acuerda con su mujer Elvira Lyon Otaégui, retirarse ambos a la vida monacal. 

Tras pedir permiso al Papa, ella se clausura en España (Toledo), y él como monje benedictino en la isla británica de Quarr, donde siguió trabajando en pinturas, ilustraciones y ornamentaciones. Nunca volvieron a verse.


La fama de sus pituras en Inglaterra le llevó a tener encargos para otras abadías. Dicen que "a los que admiraban sus pinturas no les decía que él las había pintado, pero a los que no las apreciaban, sí".


Finalmente consiguió fundar un monasterio de la Orden Benedictina en Santiago, donde vivió sus últimos años.