miércoles, 14 de febrero de 2018

Están locos estos chilenos? XXII (Carrera Valparaíso Cerro Abajo)

Desde el año 2003 se celebra la más famosa carrera urbana de descenso en bicicleta en la escarpada ciudad de Valparaíso: "Valparaíso Cerro Abajo".
La patrocina la marca Red Bull y es realmente vertiginosa. Quien haya estado en "Valpo" conoce la inclinación de sus cuestas, cerros, calles y escaleras. 
No conformes con eso, los diseñadores del recorrido meten a los ciclistas por tejados, a través de casas y en curvas tan cerradas que muchas veces el corredor rueda sobre paredes (verticales,claro). Es de locos.



Lo mejor para hacerse una idea es ver el vídeo grabado con cámara en el casco de uno de los ganadores (en este caso el del año 2017).

jueves, 8 de febrero de 2018

Cosas curiosas XXVII - Inés de Suárez

En esta obra de teatro en Centro Cultural Gabriela Mistral, empecé a saber sobre la revisión que se está haciendo de la figura histórica de Inés de Suárez.

Cartel sobre la obra de teatro.

A grandes trazos, Inés de Suárez nació en España, en Plasencia, en 1507 (reinaba entonces Juana I de Castilla). Se sabe que se casó con Juan de Málaga, que decidió partir solo a América en busca de fortuna. Inés, que no tuvo hijos, se quedó en España ganándose la vida como costurera. Cansada de esperar el regreso de su marido, decidió partir a las Indias en una época en la que las mujeres no podían embarcarse solas en semejante viaje. Lo consiguió gracias a testigos que avalaron su fe católica, y a que se hizo acompañar en el viaje por su sobrina. Desembarcó en el Nuevo Mundo en el Caribe. Desde allí, se encaminó a Perú, descubriendo que su marido había muerto. Y conoció a Pedro de Valdivia con el que se emparejó y enroló en el viaje que este organizaba hacia el actual Chile. 

 

Durante ese viaje la intervención de Inés de Suárez parece que fue providencial, por su extraña capacidad para encontrar agua en el inmenso desierto que la expedición de Valdivia tuvo que atravesar. También por su habilidades como enfermera, y su maña para cocinar empanadas y la forma en la que de esa manera los alimentos podían transportarse y conservarse, fue importante para que los viajeros llegaran finalmente al valle en el que se fundó Santiago del Nuevo Extremo, en febrero de 1541.

 Inés de Suárez encuentra agua en el desierto de Atacama.

La revisión de la figura de esta mujer, defiende que su papel fue mucho más relevante que el que históricamente se le ha dado. Según esta corriente, el carácter de Pedro de Valdivia no era tan fuerte y decidido como ha llegado a nuestros días y se inclinaría porque Inés de Suárez fue mucho más activa e influyente en las decisiones que se tomaron, incluso que quizá, llevaba la voz cantante en esta empresa. Pero la historia, escrita por hombres, ha tratado de de acallar, ocultar o borrar la que parece, fue una contribución más importante que la que ha llegado hasta nuestros días. O tal vez desemempeñó ese papel escondida tras la figura de Valdivia, porque en esa época no podía ser de otra manera.

Estas suposiciones se recrean, por ejemplo, en este cuadro del pintor chileno Pedro Lira sobre la fundación de Santiago. En este cuadro (el definitivo), hay una figura en vestimentas blancas escondida tras un soldado:

Recreación pictorica de la fundación de Santiago por Pedro de Valdivia. Con este cuadro, el pintor chileno Pedro Lira (1846-1912) ganó la segunda medalla en la Exposición Universal de París de 1889.
Fuente: http://www.memoriachilena.cl/602/w3-article-80539.html

Para esta famosa escena en el ideario chileno (que formó parte incluso de antiguos billetes nacionales), el pintor hizo estudios previos en los que dió preponderancia a esa figura que parece ser un fraile dominico (y que queda prácticamente oculto en el cuadro final). Se dice que el personaje, es realmente Inés de Suárez participando de forma activa en la fundación de la capital chilena:

Detalle del estudio y de ese rostro que parece definitivamente femenino. 
Fuente: https://www.slideshare.net/AlexisTapia1/conferencia-los-cdigos-secretos-de-la-fundacin-de-santiago

El episodio más conocido sobre el carácter de esta mujer tiene que ver con una ocasión en la que Pedro de Valdivia tuvo que abandonar el fuerte que en aquel entonces era Santiago (del Nuevo Extremo). Parece que los indios de la zona le tendieron una trampa, provocando un levantamiento en una zona alejada, que partieron a sofocar Valdivia y sus soldados. Santiago quedó bastante desprotegido, y fue entonces cuando el jefe lonco Michimalongo aprovechó para atacar. El asedio duró varios días, y en el momento más álgido del mismo, Inés tomó la cruenta decisión de cortar las cabezas de unos importantes indios que mantenían como rehenes. Las cabezas fueron arrojadas a los indígenas atacantes, que, se dice, huyeron despavoridos, dando fin al asedio.

 Inés de Suárez en el asedio de Santiago.

En 1549, Pedro de Valdivia fue sometido a jucio en España y obligado a respetar su matrimonio anterior con Marina Ortiz de Gaete. Por ello Valdivia abandonó a Inés de Suárez, le cedió terrenos y encomiendas, y concertó un matrimonio para ella con su capitán Rodrigo de Quiroga.


Inés de Suárez falleció a los 74 años, en 1580, el mismo año que Quiroga.

 Facsímil de la firma de Inés de Suárez

martes, 6 de febrero de 2018

Incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús

El 8 de diciembre de 1863, un día de la Inmaculada, a finales de la primavera austral, más de dos mil personas, en su mayoría mujeres y niñas, acudieron a uno de los pocos actos sociales que les estaban permitidos independientemente de su condición social, en una sociedad tan segmentada: la celebración de una misa en la céntrica Iglesia de la Compañía de Jesús

Esta iglesia competía en importancia y casi en tamaño con la Catedral, detrás de la cual se ubicaba:


Eran las siete menos cuarto de la tarde, cuando, con el templo ya repleto (había incluso gente sentada en el suelo sobre mantas y ponchos), el sacristán, al encender las velas en el altar, abrió en exceso la llave de la parafina (que haría iluminar una gran media luna a los pies de la Virgen). La llama se elevó demasiado, prendiendo la decoración de telas. A pesar de los intentos por apagar estas llamas iniciales, todo alrededor era combustible: maderas, telas, papel y otras más de dos mil velas por doquier. 

Litografía de la Iglesia de la Compañía de Jesús en 1857 

El incendio fue pavosoroso. Y las puertas de la iglesia que se abrían hacia adentro y que se cerraban para evitar que la gente accediera a la celebración una vez empezada, así como los complicados trajes de época que impedían moverse con agilidad, contribuyeron a que la tragedia, por fuego, avalancha (dicen que se creó un muro humano de más de cuatro metros) y finalmente hundimiento del templo, se llevara por delante a casi el uno por cierto de la población de Santiago (que en aquel entonces contaba con dos millones de habitantes).

 Vista hacia el oeste de la Plaza de Armas de Santiago en 1861. La antigua Catedral queda en primer plano, y de la Iglesia de la Compañía se verían su torre y la cúpula, tras unos edificios bajos de la plaza, cuyo lugar actualmente es ocupado por el Arzobispado de Santiago.

La iglesia se convirtió en una horno, una gran tea visible desde todo el valle en el anochecer. La gente que intentaba sacar desde fuera a los que huían del fuego, era arrastrada por un mar de brazos a la trampa en que el templo se había convertido.

 Grabado francés representado el incendio de la Iglesia de la Compañía (aunque las escalinatas no existieron en realidad).

Estado de ruinas en el que quedó la iglesia.

El nueve de diciembre amaneció entre los escombros humeantes. Del desastre (del que se hicieron eco muchos medios internacionales de la época), quedaron las campanas del templo, de las que algunas, fueron posteriormente vendidas al peso a los ingleses. En 2010 se trajeron de vuelta al país para crear un monumento que recordara la tragedia.

Algunas de las campanas que pertenecieron al templo en el lugar que este ocupó. Detrás, monumento conmemorativo.

El templo de la Compañía de Jesús, originalmente llamado de San Miguel Arcángel, (al que los jesuitas trajeron la reliquia del cráneo de Santa Úrsula, una de las once (mil) vírgenes), construido entre 1595 y 1631 (en los solares adquiridos que un día fueron entregados a Rodrigo de Quiroga, el que acabó siendo esposo de Inés de Suárez), reconstruido tras los terremotos de 1647 y 1730, y un incendio en 1841, ya nunca volvió a levantarse. En el lugar que ocupaba, hoy hay unos jardines junto al edifico del Ex Congreso de la Nación (actualmente, por descentralización, en funcionamiento en la ciudad de Valparaíso), con algunas de las campanas que una vez sonaron en él, y una estatua gemela a la que en el Cementerio General marcó el lugar de la fosa común a la que fueron llevados los cuerpos de las personas fallecidas.

 Monumento conmemorativo en el lugar donde estuvo el altar y se inició el incendio. Al fondo el edifico del Ex Congreso de la Nación.

Una de las campanas se llevó a la Ermita del Cerro de Santa Lucía, y otra a los patios de la Primera Compañía de Bomberos de Santiago, para recordar que el cuerpo de bomberos (que esta formado por voluntarios y hasta la actualidad vive en gran medida de las donaciones de la población) fue creado a partir de esta tragedia.

 Primer Directorio del Cuerpo de Bomberos de Santiago 1870

En Santiago de Chile, a veinte días del mes de Diciembre de 1863, a consecuencia del voraz incendio del Templo de la Compañía, que en la tarde del 8 del corriente arrebató a Santiago dos mil madres e hijas de familia, numerosos vecinos de esta ciudad se han reunido espontáneamente en los salones del casino de la Filarmónica con el propósito de formar un Cuerpo de Bomberos Voluntarios que prevengan en lo futuro desgracias de igual origen. De común acuerdo convinieron en adoptar, en general, para este Cuerpo la organización y régimen del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y organizar desde luego tres Compañías de Bomberos, con denominación: del Oriente (actual 1ª, Director José Besa), del Sur (actual 2ª, Director Manuel Recabarren) y del Poniente (actual 3ª, Director Enrique Meiggs), y una Compañía de Guardias de Propiedad (actual 6ª, Director Manuel Antonio Matta).
Acta de Fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS)
Cuartel General del Cuerpo de Bomberos (edificio inaugurado en 1895).

martes, 19 de diciembre de 2017

Pomaire (16/07/2016)

Pomaire es una pequeña población situada a una hora de la ciudad de Santiago:


Es conocida fundamentalmente por su artesanía en cerámica o greda negra:
 

Parece que el color de la cerámica proviene del humo de la bosta de caballo o vaca con el que se alimentan los hornos en los que se cuecen las piezas. 

 Pailas o cuencos de cerámica de Pomaire.

Esta cerámica se utiliza para todo, pero es frecuente encontrarla en lo que aquí llaman "pocillos" de pebre: pequeños cuencos en los que se pone una mezcla de tomate picado, cebolla roja, cilantro, ají o chile, aceite de oliva, limón y sal, con el que se acompaña el pan al inicio de la comida (o con el que se acompaña la comida en general).
Pebre chileno.

En el pueblo hay una calle principal, en la que se encuentran las tiendas de artesanía y los restaurantes, donde los más típico es el pastel de choclo (pasta caliente de maíz tierno condimentado) servido en cuencos de cerámica (o pailas), y las típicas empanadas:

 Obsérvese a Condorito que, con su empanada, se hace fotos con quien quiera por 500 pesitos.

 Y véase aquí la "pequeña" empanada (con ese cierre de la masa típico chileno).

Algunas tiendas con arquitectura curiosa de la calle principal.

Y artesanías en el interior.


Unos pocos chanchitos (cerditos) esperando dueño (y ahorros).

También puede encontrarse cerámica de color tierra.

Y no sólo se vende cerámica (La alcayota vendría a ser la calabaza de la que se obtiene el cabello de ángel, que sería el dulce de alcayota).

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cosas curiosas XXVII - Diego Portales

Diego José Pedro Víctor Portales y Palazuelos (Santiago, 16 de junio de 1793-Quebrada de Cabritería, Valparaíso, 6 de junio de 1837) fue un controvertido empresario y político chileno. Segundo hijo varón de veintitrés hermanos, de una familia colonial, aristócrata y adinerada, era descendiente de castellanos y vascos, y del papa Alejandro VI (casa de Borja).

 Retrato de Diego Portales.

Aunque en principio su familia quiso dedicarle a la vida religiosa, parece que no tuvo ninguna vocación, por lo que inició estudios de leyes que tampoco concluyó. Acabó trabajando como ensayista de minerales en la Casa de la Moneda donde trabajaba su padre (que por cierto estuvo exiliado en el archipiélago de Juan Fernández por su adhesión a las revueltas independentistas de Chile del Reino de España).

El Palacio de la Moneda fue sede de la Casa de la Moneda desde 1814 (antes había tenido otras dos localizaciones) como ceca para la emisión de monedas y billetes.

En 1819 se casó con su prima Josefa Portales, pero esta falleció en 1821, lo que le sumió en profunda tristeza, jurando no volver jamás a casarse.

Después de esos años estableció un negocio de tabacos y licores entre Perú y Chile, que no le fue muy bien y por el que (para intentar salvarlo) acabó metido en política en donde ejerció todo tipo de papeles (entre ellos varios ministerios, Interior, Exterior, Estado, de Guerra y Marina), menos el de presidente de la República, cargo que siempre rechazó. Aún así, es considerado uno de los "padres de la patria chilena" por dar forma y organizar la república en la que se convirtió el país al independizarse de España.

Se dice de él que estableció una autoridad férrea en el ámbito público y político, pero hizo todo lo contrario en el ámbito privado, donde llevó una vida disoluta y carente de las virtudes que proclamaba. También se dice de él que acostumbraba a visitar de noche, el popular barrio de La Chimba (ver entrada anterior sobre los mercados de Santiago) en busca de fiesta, jolgorio y compañía. Mientras, mantenía una relación con la arístocrata chilena Constanza de Nordenflycht (a la que dejó embarazada con solo quince años; él le doblaba la edad), y con la que tuvo tres hijos que nunca reconoció, y a la que ignoró y utilizó, negándole reiteradamente el matrimonio (mientras ella era abandonada también por su propia familia). 


Su impiedad (se le atribuye la frase "Si mi padre conspirara, a mi padre fusilaría") fue su perdición, y en los inicios de la guerra de Chile contra la confederación Perú-Bolivia (1836-1839), fue apresado (en las cercanías de Valparaíso) y mandado fusilar. Pero los soldados vacilaron, hasta que en un rifirrafe uno de ellos le disparó en la mejilla izquierda, lo que le destrozó mandíbula y cara. Finalmente fue rematado a bayonetazos.

Cuando sus partidarios vencieron a sus ejecutores, el cuerpo de Portales fue embalsamado y trasladado a la capital donde fue enterrado en la catedral (menos su corazón que quedó en Valparaíso). 

Lápida de Diego Portales en la Catedral de Santiago.

Pero con el tiempo, sus restos quedaron extraviados hasta que en el año 2005 unas excavaciones en el edificio, dieron con varios cuerpos entre los que se encontró el de Portales, reconocible entre otras cosas, por sus daños en la mejilla izquierda.

 Estatua de Diego Portales en los jardines, frente al Palacio de la Moneda.

Fachada del Palacio de la Moneda hacia la que mira la estaua de Diego Portales.

Unos años antes, el 11 de septiembre de 1973, durante el golpe de Estado, una bala perdida en los combates alrededor del Palacio de la Moneda, fue a dar justamente en la mejilla izquierda de la estaua que de Diego Portales hay frente al edificio. Por eso, en Chile, se dice de él, que murió dos veces.

En esta foto puede apreciarse el impacto de bala en la mejilla izquierda de la estatua.

Estatua de Salvador Allende en los mismos jardines frente al Palacio de la Moneda.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Mercados de Santiago (29/06/2016)

Empezamos el recorrido en la calle del centro de Santiago actualmente llamada 21 de mayo (fecha del combate naval de Iquique, de la Guerra del Pacífico (1879-1883) de Chile contra Perú y Bolivia).


En algunas de estas calles antiguas que han cambiado de nombre (esta por ejemplo, nace en la Plaza de Armas por lo que es de las primeras calles trazadas en Santiago), se conservan placas que indican su antiguo nombre.  
 
La calle 21 de mayo, antiguamente se llamó calle Pescadería porque en ella se establecían los jueves, puestos de pescado. También se llamó calle de la Caridad, ya en ella hubo un cementerio gestionado por las monjas de la caridad para enterrar a los reos ejecutados. En el siglo XIX pasó a llamarse calle Nevería, porque en ella se establecieron vendedores de nieve y hielo traída de los Andes, muy apreciada para conservación de alimentos y fabricación de refrescos. Como curiosidad, en esta calle (en el edificio que hoy es el ayuntamiento de Santiago, Municipalidad de Santiago), se conservan las rejas de los sotanos que antiguamente fueron celdas:



De hecho, incluso la oficina de turismo de la Plaza de Armas, aneja al ayuntamiento (y posiblemente formando parte de él en algún momento de la Historia), situada en un semisótano, luce estos carteles y este aspecto:


La calle 21 de mayo, se aleja de la Plaza de Armas, llena de tiendas de todo tipo: lanas, tiendas de disfraces, tejidos, aparatejos de cocina,... y esta sombrerería inaugurada por un español en 1915:


Es popularmente conocida por la tienda llamada "Donde golpea el monito", porque en el escaparate de esta tienda hay un muñeco ("monito" en chileno) autómata de 1922 que mueve el brazo con un bastón golpeando el cristal para llamar la atención del pasa por allí:

Monito con su bastón entre sombreros y ponchos huasos, típicos chilenos.

La siguiente parada fue en un famoso bar del centro llamado "La Piojera" en funcionamiento desde 1896. El despectivo nombre se lo puso un presidente de la nación (Arturo Alessandri Palma) en 1922, cuando fue invitado a conocer un local típico de su propio país, y exclamó algo como ¿Y a esta piojera me trajeron?. El nombre no fue aceptado por el propio local y expuesto en su fachada hasta 1981. 


Como representante de la chilenidad ofrece terremotos (combinación de vino pipeño, o vino blanco a granel, granadina, licor y helado de piña), vinos varios, chicha (bebida hecha con cereales fermentados), colademono (mezcla de aguardiente, leche, café, azúcar y especias).

Parece que un buen cliente de este local el es cantante Manu Chao en sus viajes a Santiago (ofrece aquí sus ruedas de prensa). 
De ahí, pasamos a la antigua Estación de trenes Mapocho (hoy Centro Cultural Mapocho):


El arquitecto fue Emile Jéquier (que también diseño la Bolsa de Santiago, el edificio de la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Museo Nacional de Bellas Artes).



Por ejemplo, este evento se celebraba en la Estación-Centro Cultural Mapocho el día del desfile "Neruda viene volando" (ver entrada):



Y, cruzando el río Mapocho, llegamos a La Chimba (que parece que en quechua, idioma de los incas, significa "al otro lado"): barrio popular ocupado por indígenas en la época prehispanica, que hoy es la parte sur de las comunas de Recoleta e Independencia.

En él se encuentra el Mercado de Vega (La Vega Central), pintoresco mercado de frutas y verduras, y un mucho de todo:


La ubicación de este mercado tiene su origen en la agrupación de puestos de vendedores que se produjo alrededor de la cosntrucción del Puente de Cal y Canto (ver entrada) en el siglo XVIII. 


Al lado de este gran mercado existe otro más pequeño fundamentalmente formado por puestos de comida y pequeños restaurantes (de nacionalidades varias) llamado La Vega Chica (Mercado de Tirso de Molina):


Y muy cerca de ambos, la llamada Pérgola de las Flores, donde venden todo tipo de flores y abalorios formados con ellas:


Algunas de colores bastante increíbles:


Para finizar el periplo, me encontré con una de las tiendas que hay por el centro, de revistas a mogollón (casi al peso) con números antiguos. Esta se llama "El Rebusque" (en la calle Morandé 671). Sale uno de allí con las manos negras como la pez:

Abundan las revistas de labores y tricotar.


Y ya cerca del Palacio de la Moneda (calle Morandé 80), me llamó la atención una de esas mini terrazas urbanas para hacer un almuerzo rápido, que ocupan en pequeños solares libres del centro, que cambian un poco el paisaje:

 Aspecto del sitio en abril de 2015 (imagen de Google Street View).

Aspecto del sitio en junio de 2016.