martes, 19 de diciembre de 2017

Excursiones desde Santiago de Chile: Pomaire (16/07/2016)

Pomaire es una pequeña población situada a una hora de la ciudad de Santiago:


Es conocida fundamentalmente por su artesanía en cerámica o greda negra:
 
Pomaire, Chile

Parece que el color de la cerámica proviene del humo de la bosta de caballo o vaca con el que se alimentan los hornos en los que se cuecen las piezas. 

Pomaire, Chile
 Pailas o cuencos de cerámica de Pomaire.

Esta cerámica se utiliza para todo, pero es frecuente encontrarla en lo que aquí llaman "pocillos" de pebre: pequeños cuencos en los que se pone una mezcla de tomate picado, cebolla roja, cilantro, ají o chile, aceite de oliva, limón y sal, con el que se acompaña el pan al inicio de la comida (o con el que se acompaña la comida en general).
Pebre chileno.

En el pueblo hay una calle principal, en la que se encuentran las tiendas de artesanía y los restaurantes, donde los más típico es el pastel de choclo (pasta caliente de maíz tierno condimentado) servido en cuencos de cerámica (o pailas), y las típicas empanadas:

Pomaire, Chile
 Obsérvese a Condorito que, con su empanada, se hace fotos con quien quiera por 500 pesitos.

Empanada en Pomaire, Chile
 Y véase aquí la "pequeña" empanada (con ese cierre de la masa típico chileno).

Pomaire, Chile
Algunas tiendas con arquitectura curiosa de la calle principal.

Pomaire, Chile
Y artesanías en el interior.

Pomaire, Chile

Pomaire, Chile
Unos pocos chanchitos (cerditos) esperando dueño (y ahorros).

Pomaire, Chile
También puede encontrarse cerámica de color tierra.

Pomaire, Chile
Y no sólo se vende cerámica (La alcayota vendría a ser la calabaza de la que se obtiene el cabello de ángel, que sería el dulce de alcayota).

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Cosas curiosas de Chile (Diego Portales)

Diego José Pedro Víctor Portales y Palazuelos (Santiago, 16 de junio de 1793-Quebrada de Cabritería, Valparaíso, 6 de junio de 1837) fue un controvertido empresario y político chileno. Segundo hijo varón de veintitrés hermanos, de una familia colonial, aristócrata y adinerada, era descendiente de castellanos y vascos, y del papa Alejandro VI (casa de Borja).

 Retrato de Diego Portales.

Aunque en principio su familia quiso dedicarle a la vida religiosa, parece que no tuvo ninguna vocación, por lo que inició estudios de leyes que tampoco concluyó. Acabó trabajando como ensayista de minerales en la Casa de la Moneda donde trabajaba su padre (que por cierto estuvo exiliado en el archipiélago de Juan Fernández por su adhesión a las revueltas independentistas de Chile del Reino de España).

Palacio de la Moneda, Santiago de Chile
El Palacio de la Moneda fue sede de la Casa de la Moneda desde 1814 (antes había tenido otras dos localizaciones) como ceca para la emisión de monedas y billetes.

En 1819 se casó con su prima Josefa Portales, pero esta falleció en 1821, lo que le sumió en profunda tristeza, jurando no volver jamás a casarse.

Después de esos años estableció un negocio de tabacos y licores entre Perú y Chile, que no le fue muy bien y por el que (para intentar salvarlo) acabó metido en política en donde ejerció todo tipo de papeles (entre ellos varios ministerios, Interior, Exterior, Estado, de Guerra y Marina), menos el de presidente de la República, cargo que siempre rechazó. Aún así, es considerado uno de los "padres de la patria chilena" por dar forma y organizar la república en la que se convirtió el país al independizarse de España.

Se dice de él que estableció una autoridad férrea en el ámbito público y político, pero hizo todo lo contrario en el ámbito privado, donde llevó una vida disoluta y carente de las virtudes que proclamaba. También se dice de él que acostumbraba a visitar de noche, el popular barrio de La Chimba (ver entrada anterior sobre los mercados de Santiago) en busca de fiesta, jolgorio y compañía. Mientras, mantenía una relación con la arístocrata chilena Constanza de Nordenflycht (a la que dejó embarazada con solo quince años; él le doblaba la edad), y con la que tuvo tres hijos que nunca reconoció, y a la que ignoró y utilizó, negándole reiteradamente el matrimonio (mientras ella era abandonada también por su propia familia). 


Su impiedad (se le atribuye la frase "Si mi padre conspirara, a mi padre fusilaría") fue su perdición, y en los inicios de la guerra de Chile contra la confederación Perú-Bolivia (1836-1839), fue apresado (en las cercanías de Valparaíso) y mandado fusilar. Pero los soldados vacilaron, hasta que en un rifirrafe uno de ellos le disparó en la mejilla izquierda, lo que le destrozó mandíbula y cara. Finalmente fue rematado a bayonetazos.

Cuando sus partidarios vencieron a sus ejecutores, el cuerpo de Portales fue embalsamado y trasladado a la capital donde fue enterrado en la catedral (menos su corazón que quedó en Valparaíso). 

Lápida de Diego Portales en la Catedral de Santiago.

Pero con el tiempo, sus restos quedaron extraviados hasta que en el año 2005 unas excavaciones en el edificio, dieron con varios cuerpos entre los que se encontró el de Portales, reconocible entre otras cosas, por sus daños en la mejilla izquierda.

Estatua de Diego Portales, Santiago de Chile
 Estatua de Diego Portales en los jardines, frente al Palacio de la Moneda.

Palacio de la Moneda, Santiago de Chile
Fachada del Palacio de la Moneda hacia la que mira la estaua de Diego Portales.

Unos años antes, el 11 de septiembre de 1973, durante el golpe de Estado, una bala perdida en los combates alrededor del Palacio de la Moneda, fue a dar justamente en la mejilla izquierda de la estaua que de Diego Portales hay frente al edificio. Por eso, en Chile, se dice de él, que murió dos veces.

Estatua de Diego Portales, Santiago de Chile
En esta foto puede apreciarse el impacto de bala en la mejilla izquierda de la estatua.

Estatua de Salvador Allende, Santiago de Chile
Estatua de Salvador Allende en los mismos jardines frente al Palacio de la Moneda.

viernes, 8 de diciembre de 2017

Incendio de la Iglesia de la Compañía de Jesús

El 8 de diciembre de 1863, un día de la Inmaculada, a finales de la primavera austral, más de dos mil personas, en su mayoría mujeres y niñas, acudieron a uno de los pocos actos sociales que les estaban permitidos independientemente de su condición social, en una sociedad tan segmentada: la celebración de una misa en la céntrica Iglesia de la Compañía de Jesús

Esta iglesia competía en importancia y casi en tamaño con la Catedral, detrás de la cual se ubicaba:


Eran las siete menos cuarto de la tarde, cuando, con el templo ya repleto (había incluso gente sentada en el suelo sobre mantas y ponchos), el sacristán, al encender las velas en el altar, abrió en exceso la llave de la parafina (que haría iluminar una gran media luna a los pies de la Virgen). La llama se elevó demasiado, prendiendo la decoración de telas. A pesar de los intentos por apagar estas llamas iniciales, todo alrededor era combustible: maderas, telas, papel y otras más de dos mil velas por doquier. 

Litografía de la Iglesia de la Compañía de Jesús en 1857 

El incendio fue pavosoroso. Y las puertas de la iglesia que se abrían hacia adentro y que se cerraban para evitar que la gente accediera a la celebración una vez empezada, así como los complicados trajes de época que impedían moverse con agilidad, contribuyeron a que la tragedia, por fuego, avalancha (dicen que se creó un muro humano de más de cuatro metros) y finalmente hundimiento del templo, se llevara por delante a casi el uno por cierto de la población de Santiago (que en aquel entonces contaba con dos millones de habitantes).

 Vista hacia el oeste de la Plaza de Armas de Santiago en 1861. La antigua Catedral queda en primer plano, y de la Iglesia de la Compañía se verían su torre y la cúpula, tras unos edificios bajos de la plaza, cuyo lugar actualmente es ocupado por el Arzobispado de Santiago.

La iglesia se convirtió en una horno, una gran tea visible desde todo el valle en el anochecer. La gente que intentaba sacar desde fuera a los que huían del fuego, era arrastrada por un mar de brazos a la trampa en que el templo se había convertido.

 Grabado francés representado el incendio de la Iglesia de la Compañía (aunque las escalinatas no existieron en realidad).

Estado de ruinas en el que quedó la iglesia.

El nueve de diciembre amaneció entre los escombros humeantes. Del desastre (del que se hicieron eco muchos medios internacionales de la época), quedaron las campanas del templo, de las que algunas, fueron posteriormente vendidas al peso a los ingleses. En 2010 se trajeron de vuelta al país para crear un monumento que recordara la tragedia.

Algunas de las campanas que pertenecieron al templo en el lugar que este ocupó. Detrás, monumento conmemorativo.

El templo de la Compañía de Jesús, originalmente llamado de San Miguel Arcángel, (al que los jesuitas trajeron la reliquia del cráneo de Santa Úrsula, una de las once (mil) vírgenes), construido entre 1595 y 1631 (en los solares adquiridos que un día fueron entregados a Rodrigo de Quiroga, el que acabó siendo esposo de Inés de Suárez), reconstruido tras los terremotos de 1647 y 1730, y un incendio en 1841, ya nunca volvió a levantarse. En el lugar que ocupaba, hoy hay unos jardines junto al edifico del Ex Congreso de la Nación (actualmente, por descentralización, en funcionamiento en la ciudad de Valparaíso), con algunas de las campanas que una vez sonaron en él, y una estatua gemela a la que en el Cementerio General marcó el lugar de la fosa común a la que fueron llevados los cuerpos de las personas fallecidas.

Edificio del Ex Congreso de la Nación, Santiago de Chile
 Monumento conmemorativo en el lugar donde estuvo el altar y se inició el incendio. Al fondo el edifico del Ex Congreso de la Nación.

Una de las campanas se llevó a la Ermita del Cerro de Santa Lucía, y otra a los patios de la Primera Compañía de Bomberos de Santiago, para recordar que el cuerpo de bomberos (que esta formado por voluntarios y hasta la actualidad vive en gran medida de las donaciones de la población) fue creado a partir de esta tragedia.

 Primer Directorio del Cuerpo de Bomberos de Santiago 1870

En Santiago de Chile, a veinte días del mes de Diciembre de 1863, a consecuencia del voraz incendio del Templo de la Compañía, que en la tarde del 8 del corriente arrebató a Santiago dos mil madres e hijas de familia, numerosos vecinos de esta ciudad se han reunido espontáneamente en los salones del casino de la Filarmónica con el propósito de formar un Cuerpo de Bomberos Voluntarios que prevengan en lo futuro desgracias de igual origen. De común acuerdo convinieron en adoptar, en general, para este Cuerpo la organización y régimen del Cuerpo de Bomberos de Valparaíso y organizar desde luego tres Compañías de Bomberos, con denominación: del Oriente (actual 1ª, Director José Besa), del Sur (actual 2ª, Director Manuel Recabarren) y del Poniente (actual 3ª, Director Enrique Meiggs), y una Compañía de Guardias de Propiedad (actual 6ª, Director Manuel Antonio Matta).
Acta de Fundación del Cuerpo de Bomberos de Santiago (CBS)
Cuartel General del Cuerpo de Bomberos, Santiago de Chile
Cuartel General del Cuerpo de Bomberos (edificio inaugurado en 1895).

domingo, 3 de diciembre de 2017

Paseos por Santiago de Chile: Mercados de Santiago (29/06/2016)

Empezamos el recorrido en la calle del centro de Santiago actualmente llamada 21 de mayo (fecha del combate naval de Iquique, de la Guerra del Pacífico (1879-1883) de Chile contra Perú y Bolivia).

Recorrido mercados de Santiago de Chile

En algunas de estas calles antiguas que han cambiado de nombre (esta por ejemplo, nace en la Plaza de Armas por lo que es de las primeras calles trazadas en Santiago), se conservan placas que indican su antiguo nombre.  
 
La calle 21 de mayo, antiguamente se llamó calle Pescadería porque en ella se establecían los jueves, puestos de pescado. También se llamó calle de la Caridad, ya en ella hubo un cementerio gestionado por las monjas de la caridad para enterrar a los reos ejecutados. En el siglo XIX pasó a llamarse calle Nevería, porque en ella se establecieron vendedores de nieve y hielo traída de los Andes, muy apreciada para conservación de alimentos y fabricación de refrescos. Como curiosidad, en esta calle (en el edificio que hoy es el ayuntamiento de Santiago, Municipalidad de Santiago), se conservan las rejas de los sotanos que antiguamente fueron celdas:

Antigua calle de la Nevería de Santiago de Chile

Antigua calle de la Nevería de Santiago de Chile

De hecho, incluso la oficina de turismo de la Plaza de Armas, aneja al ayuntamiento (y posiblemente formando parte de él en algún momento de la Historia), situada en un semisótano, luce estos carteles y este aspecto:

Antiguos calabozos en Oficina de Información y Turismo de Santiago de Chile
Antiguos calabozos en Oficina de Información y Turismo de Santiago de Chile

La calle 21 de mayo, se aleja de la Plaza de Armas, llena de tiendas de todo tipo: lanas, tiendas de disfraces, tejidos, aparatejos de cocina,... y esta sombrerería inaugurada por un español en 1915:

Sombrerería "Donde golpea el monito" Santiago de Chile

Es popularmente conocida por la tienda llamada "Donde golpea el monito", porque en el escaparate de esta tienda hay un muñeco ("monito" en chileno) autómata de 1922 que mueve el brazo con un bastón golpeando el cristal para llamar la atención del pasa por allí:

Sombrerería "Donde golpea el monito" Santiago de Chile
Monito con su bastón entre sombreros y ponchos huasos, típicos chilenos.

La siguiente parada fue en un famoso bar del centro llamado "La Piojera" en funcionamiento desde 1896. El despectivo nombre se lo puso un presidente de la nación (Arturo Alessandri Palma) en 1922, cuando fue invitado a conocer un local típico de su propio país, y exclamó algo como ¿Y a esta piojera me trajeron?. El nombre no fue aceptado por el propio local y expuesto en su fachada hasta 1981. 

La Piojera en Santiago de Chile

Como representante de la chilenidad ofrece terremotos (combinación de vino pipeño, o vino blanco a granel, granadina, licor y helado de piña), vinos varios, chicha (bebida hecha con cereales fermentados), colademono (mezcla de aguardiente, leche, café, azúcar y especias).

La Piojera en Santiago de Chile
Parece que un buen cliente de este local el es cantante Manu Chao en sus viajes a Santiago (ofrece aquí sus ruedas de prensa). 
De ahí, pasamos a la antigua Estación de trenes Mapocho (hoy Centro Cultural Mapocho):

Estación de trenes Mapocho de Santiago de Chile

El arquitecto fue Emile Jéquier (que también diseño la Bolsa de Santiago, el edificio de la Pontificia Universidad Católica de Chile y el Museo Nacional de Bellas Artes).

Estación de trenes Mapocho de Santiago de Chile

Estación de trenes Mapocho de Santiago de Chile

Por ejemplo, este evento se celebraba en la Estación-Centro Cultural Mapocho el día del desfile "Neruda viene volando" (ver entrada):

Estación de trenes Mapocho de Santiago de Chile

Estación de trenes Mapocho de Santiago de Chile

Y, cruzando el río Mapocho, llegamos a La Chimba (que parece que en quechua, idioma de los incas, significa "al otro lado"): barrio popular ocupado por indígenas en la época prehispanica, que hoy es la parte sur de las comunas de Recoleta e Independencia.

En él se encuentra el Mercado de Vega (La Vega Central), pintoresco mercado de frutas y verduras, y un mucho de todo:

Mercado de la Vega, Santiago de Chile

La ubicación de este mercado tiene su origen en la agrupación de puestos de vendedores que se produjo alrededor de la cosntrucción del Puente de Cal y Canto (ver entrada) en el siglo XVIII. 

Mercado de la Vega, Santiago de Chile

Al lado de este gran mercado existe otro más pequeño fundamentalmente formado por puestos de comida y pequeños restaurantes (de nacionalidades varias) llamado La Vega Chica (Mercado de Tirso de Molina):

La Vega Chica, Santiago de Chile

Y muy cerca de ambos, la llamada Pérgola de las Flores, donde venden todo tipo de flores y abalorios formados con ellas:
Pérgola de las Flores, Santiago de Chile

Algunas de colores bastante increíbles:

Pérgola de las Flores, Santiago de Chile

Para finizar el periplo, me encontré con una de las tiendas que hay por el centro, de revistas a mogollón (casi al peso) con números antiguos. Esta se llama "El Rebusque" (en la calle Morandé 671). Sale uno de allí con las manos negras como la pez:

El Rebusque, Santiago de Chile
Abundan las revistas de labores y tricotar.

El Rebusque, Santiago de Chile

Y ya cerca del Palacio de la Moneda (calle Morandé 80), me llamó la atención una de esas mini terrazas urbanas para hacer un almuerzo rápido, que ocupan en pequeños solares libres del centro, que cambian un poco el paisaje:

Morandé 80, Santiago de Chile
 Aspecto del sitio en abril de 2015 (imagen de Google Street View).

Morandé 80, Santiago de Chile
Aspecto del sitio en junio de 2016.