domingo, 14 de mayo de 2017

Están locos estos chilenos ? XVIII (El Cristo de Mayo)

Cuentan en Santiago, que cada 13 de mayo debe celebrarse una procesión en la que se saca a la calle una única figura: la del llamado Cristo de Mayo (originalmente Señor de la Agonía). Dicen que debe hacerse porque los años en los que no se ha celebrado (1959, 1984 y 2009) se han producido fuertes y dañinos terremotos (terremoto de Valdivia de 1960, terremoto de Algarrobo de 1985, terremoto de Chile de 2010, de 9'5, 8'0 y 8'8 en la escala de Richter respectivamente).

Y es que fue un lunes 13 de Mayo de 1647 cuando entre las 22:30 y las 22:39, en una noche sin luna, se produjo un terremoto que se calcula llegó a los 8'5 grados Richter, asolando la ciudad de Santiago que por aquella época contaba con 5000 habitantes. Se calcula que murieron entre 600 y 1000 personas y la ciudad quedó completamente destruída. Según los testigos de la época, el terremoto duró lo que se tarda en rezar tres o cuatro credos (que era como cualquiera podía medir el tiempo en aquella época), es decir, unos tres minutos

Plano de Santiago en 1600

Todas las construcciones quedaron destruídas. La población estaba tan atemorizada, que se dice que ni los presos quisieron abandonar las ruínas de sus celdas. Solo se libró un edificio civil, algunos arcos de la Catedral, la Iglesia de San Francisco (de la que se cayó la torre), y el muro donde estaba situada la imagen del Señor de la Agonía (desde entonces Cristo de Mayo) en la Iglesia de San Agustín (que estaba recién terminada). Dicen que el Cristo también seguía en la cruz en pie, con sus dos cirios encendidos a los lados (!), rodeado de destrucción y mientras toda la ciudad estaba a oscuras. Solo había cambiado un detalle en la imagen: la corona de espinas se había deslizado hasta el cuello del cristo. Y cualquier intento de recolocarla, coincidía con nuevas réplicas (por lo que después de varios intentos nadie lo ha vuelto nunca a intentar). Los supervivientes y heridos, refugiados en la explanada abierta de la Plaza de Armas consideraron este hecho un milagro. La pequeña ciudad destruida y lejana de todo, en la que incluso se habían abierto grietas por las que escapaban gases sulfurosos, sufrió los siguientes días, ruidos subterranéos, lluvias, tormentas, e incluso nevadas, que solo contribuyeron a aumentar la desolación de los habitantes y a reactivar su fervor religioso (parece que un pelín abandonado).


Este cristo fue tallado alrededor de 1613 por el fraile Agustino de origen peruano Pedro de Figueroa, que a su llegada a Chile en 1604 quedó sorprendido por la escasez total de imágenes religiosas (y cualquier otro tipo de representación artística) en esta parte del mundo, a diferencia de lo que ocurría por ejemplo en Lima. Se propuso realizar la imagen con ayuda de algún carpintero (que hizo el trabajo grueso), ya que él mismo no era tallista ni tenía ninguna experiencia en ello (lo cual tiene mucho mérito).
 Imagen del Cristo (apréciese la situación de la corona).

 La talla completa.

Así que la figura del Cristo cumplió en 2013, 400 años: 

 Cartel conmemorativo de los 400 años del Cristo de Mayo.

Pero resulta que el mismo año que este fraile llegó a Santiago (1604), nacía en la ciudad un personaje cuyo apelativo "la Quintrala" ha pasado a ser equivalente a "mujer perversa". Su nombre era Catalina de los Ríos Lispeguer. Sus padres pertenecían a la nobleza chilena (su padre un noble español, que poseía plantaciones de caña, y su madre de ascendencia alemana). Y aunque la familia tenía haberes, no recibió una educación cuidada y fue semianalfabeta. Se dice que era alta, guapa, pelirroja y de ojos verdes y por herencia, se convirtió en terrateniente. También se dice (hoy se especula que quizá por machismo y las envidias que suscitaba una mujer poderosa, rica y libre) que era cruel, y se la responsabiliza de varias muertes (de familiares, amantes y sirvientes a los que azotaba), por las que se la quiso procesar en varias ocasiones. 

Su residencia de Santiago se hallaba en la esquina contigua a la iglesia de San Agustín y es aquí donde una historia enlaza con otra. Algunas versiones dicen que la Quintrala adquirió la imagen del Cristo, pero que la mirada acusadora de la talla la perseguía y decidió deshacerse de ella, ya que "no soportaba que un hombre la mirase mal en su propia casa" (y, o la devolvió al templo, o  la arrojó a la calle, de donde los vecinos la trasladaron a la iglesia). Otra versión (posiblemente compatible con la anterior) dice que la Quintrala era, a pesar de todo, devota de esta imagen y donó dinero para instituir la capellanía del Cristo, mantener sus procesiones y sus cirios encendidos (ya que falleció en 1665).

 Iglesia de San Agustín y esquina donde estubo situada la casa de la Quintrala.
Lo que es un hecho a día de hoy, es que cada 13 de mayo (previa novena desde el día 4) a las 19 horas, el Cristo sale en procesión durante una hora aproximadamente. Sale del templo y recorre parte de la calle Estado, Moneda, y Ahumada hasta la Plaza de Armas por la calle Compañía, donde se rezan tres credos y se pide por que no haya desastres naturales, y en concreto terrmotos. Luego regresa por la calle Estado hasta la Iglesia de San Agustín, donde se celebra una misa a las 20 horas.

Recorrido de la procesión del Cristo de Mayo
Recorrido de la procesión

El recorrido y los rezos se hacen en un ambiente totalmente ecléctico, rodeado de la algarabía de las calles del centro de la ciudad: manteros, danzantes de cuecas, pintores callejeros, monologuistas, gente de compras, turistas, coches circulando, predicadores,...: "el gran teatro del mundo".

Cristo de Mayo, Santiago de Chile
Imagen del Cristo previa a la procesión.

Cristo de Mayo, Santiago de Chile
 Inicio de la procesión dentro de la iglesia.

Cristo de Mayo, Santiago de Chile
A la salida de la iglesia.

Cristo de Mayo, Santiago de Chile
En la calle Ahumada. Una rama se enganchó en la corona del Cristo (a pesar de que hay una persona encargada de retirar obstáculos como ramas o cables con un palo largo) que con su mirada hacia el cielo tenía un aspecto raro.

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