lunes, 16 de enero de 2017

Isla de Pascua I (enero y diciembre de 2016)

La isla permanentemente habitada más remota del planeta, se llama Tristán da Cunha, en el Atlántico Sur. No hay nada habitado alrededor, hasta 2173 kilómetros al norte (Isla de Santa Elena):

Situación de la Isla tristán da Cunha

La siguiente en "la lista de las islas más aisladas" del planeta es Isla de Pascua, en el Océano Pacífico, a unos 2100 kilómetros de las islas habitadas más cercanas, las Islas Pitcairn (con unos 60 habitantes, 9 familias), y a unos 3500 kilómetros de distancia de la costa más cercana de Chile.


A unos 400 kilómetros de la Isla de Pascua, está la desolada y deshabitada Isla de Salas y Gómez de 0,15 Km2 (así que no cuenta como vecino ruidoso, o posibilidad de escapatoria y diversión; si acaso, "como rincón de pensar"):

 Vista aérea de la Isla de Salas y Gómez

Curiosamente, y debido a los vientos, el vuelo de Santiago de Chile hacia Isla de Pascua (5:35 horas), es 50 minutos más largo que el recorrido inverso, de Isla de Pascua hacia Santiago de Chile (4:45 horas). Y sólo hay una compañía que haga este trayecto (la compañía LATAM). También hay algún tipo de conexión entre la ciudad Valparaíso (a cuya región (región V) pertenece la Isla) e Isla de Pascua, a través de barcos cargueros (de los que desconozco su periodicidad).

Representación de la V Región chilena con sus islas al lado (aunque realmente están más alejadas). 
Fuente: http://ww2.educarchile.cl/UserFiles/P0001/Image/CR_Imagen/articles-60398_imagen_0.jpeg

La Isla de Pascua se formó debido a las erupciones volcánicas de sus tres volcanes principales situados en los vértices del triángulo (de 163'6 kms de superficie) que es la isla sobre el mar. Aunque está repleta de volcanes más pequeños (unos setenta), todos ellos extintos desde hace más de 10.000 años:


La historia (humana) de la Isla de Pascua parece comenzar entre los siglos VI y VIII d.C., cuando el llamado rey Hotu Matu'a es avisado (por el dios Make-Make) a través del sueño de uno de sus videntes, que debe viajar a una isla llamada Mata ki te Rangi (ojos que miran al cielo), puesto que la isla que él habita (la isla Hiva), será tragada por la subida de las aguas.

 Representación del dios Make-Make.
Después de enviar a siete exploradores, el rey Hotu Matu'a, llega junto con unas 100 personas (además de plantas, semillas y animales) a la isla, que a partir de ahí, comienzan a habitar y a llamar Te pito o te henua, "el ombligo de la Tierra", que curiosamente es como también los incas denominaban a Cuzco (Qosqo), que significa "el ombligo del mundo".

Representación francesa de los primeros pobladores de la Isla.

El explorador noruego Thor Heyerdahl, sostiene que, a Isla de Pascua llegaron pobladores de Sudamérica, y más concretamente de Perú, del lago Titicaca. Para ello, se basa en algunas evidencias que se ven a lo largo del recorrido por la isla. Hoy, gracias a estudios de ADN, se sabe que la población de la Isla de Pascua es de origen polinésico (asiático), pero con ello no quedan refutadas las teorías de Thor Heyerdahl. Además de él, otros estudiosos opinan que posiblemente llegaron pobladores de Polinesia y de Sudamérica, pero en algún momento unos se impusieron a los otros y la rama genética sudamericana quedó agotada.

Barca Kon-Tiki fabricada en Perú y botada desde allí, con la que Thor Heyerdahl quiso demostrar que era posible hacer y sobrevivir a un viaje desde Sudamérica hasta la Polinesia solo empujado por las corrientes.

Entre el 800 d.C. y mitad del siglo XIX, se tallan y erigen las estatuas de piedra, moáis, que dan fama a la isla. 


Representación pictórica de los primeros pobladores.

Pero aproximadamente un siglo antes, las tribus, entran en competición por los recursos limitados de la isla, y en sus luchas, derriban los moáis de las tribus competencia, para acabar así con la magia y la protección que se supone que esas estatuas les proporcionaban.

 Luchas y derribo de los moáis.

A partir de ese momento, se dejan de tallar y erigir moáis (todo el proceso constructivo: tallado, traslado,... queda detenenido) y se comienza a practicar el culto al "hombre pájaro" (Tangata Manu), relacionado con las aves migratorias que llegaban anualmente a la isla y que comenzaban la puesta de huevos en los pequeñísimos islotes aledaños (llamados "motus").

 Representación del Hombre Pájaro con los islotes (motus) donde el ave criaba, al fondo.

El nombre por el que la isla es más conocida, se debe al primer explorador holandés que la arribó en 1722, Jacob Roggeveen, que la encontró por casualidad, un domingo de Pascua (y sólo permaneció un día), cuando viajaba desde las Islas de Juan Fernández, buscando el mítico continente "Terra Australis", que se suponía debía existir (según los antiguos griegos) en el hemisferio sur para "equilibrar las tierras del hemisferio norte". Abandona la isla tras una refriega con los habitantes de la misma, en la que los pascuenses les arrojan piedras, y la tripulación de Roggeveen dispara y mata a una docena de isleños.

Roggeveen como los siguientes visitantes europeos relata ver isleños con apariencia polinésica, otros con piel oscura y otros con piel más clara y aspecto europeo.

Representación de la llegada de los barcos europeos.

Pasaron 48 años, en 1770, cuando otro europeo, el español Felipe González de Ahedo, procedente de Perú, llegó a la Isla (y permaneció en ella seis días), reclamándola para el rey español Carlos III, bautizándola como Isla San Carlos (algunos jefes de las tribus isleñas "firmaron" un contrato que formalizaba el dominio español). Pero ningún otro español regresó para dar continuidad a esa "adhesión"
Mapa de la isla realizado por la expedidión de Felipe González de Ahedo en 1772.

Cuatro años después (1774) el capitán James Cook, ancló en la isla (aunque ni siquiera pisó tierra, ya que se encontraba enfermo) para recolectar agua y alimentos, pero no lo consiguió ya que su tripulación encontró una isla prácticamente desolada (en peores condiciones que las que reportó Felipe González), indicando que gran parte de los moáis estaban caidos y dañados (el último moái visto en pie fue en 1838, por el navegante y explorador Abel Aubert Dupetit Thouars).

Canoa de balancín simple vista en Isla de Pascua durante la visita  de James Cook.

Desde 1800 la isla fue visitada por barcos balleneros que dejaban un rastro de muertes entre los isleños, por enfermedades constagiosas en la isla.
 
Puesto que la isla se hallaba solitaria y desprotegida, fue también blanco fácil para exclavistas. Como ocurrió en 1862, cuando una tripulación peruana se llevó a la fuerza a un millar de habitantes de la isla, para llevarlos a trabajar a depósitos de guano en el continente.

 Trabajadores del guano en Perú.

Las peticiones internacionales para que estos isleños fueran liberados, tuvieron efecto cuando casi todos habían muerto, y los únicos quince que regresaron a la isla lo hicieron enfermos de viruela, contagiando y diezmando al resto de la población de la isla.  

A partir de ahí, los visitantes de la isla fueron misioneros cristianos. 

Y en 1870, el francés Jean-Baptiste Dutrou-Bornier que quiso convertir la isla, a la fuerza, en una gran granja de ganado (eliminando o evacuando hacia Tahití a muchos de los nativos). Cuando en 1877 este francés fue asesinado, sólo quedaban 111 nativos en la isla (de los 14000 que en algún momento habían llegado a ser).

En septiembre 1888, antes de que Francia o Gran Bretaña se adelantaran, el capitán de marina chileno Policarpo Toro, presentó al rey de la isla, Atamu Tekena, un escrito de adhesión a Chile. La historia dice que las versiones del escrito firmado eran distintas en español y en pascuense. La primera indicaba que Chile pasaba a tener total soberanía sobre la isla, y la segunda, que Chile ofrecia su protección y amistad hacia la isla. 

Según wikipedia:
"La tradición oral rapanui indica que el rey Atamu Tekena tomó en ese momento un trozo de hierba con tierra adherida a las raíces, entregándole el pasto a los emisarios chilenos y reservando para sí el puñado de tierra. Con ello significaba que se otorgaba la soberanía de la isla al gobierno chileno, pero que los nativos siempre poseerían el derecho natural de propiedad sobre sus tierras. Asimismo, ante el saco de monedas de oro que Policarpo Toro brindaba a Atamu, el rey lo rechazó diciendo "[...] llévate tu plata, que yo, ni ningún kanaka, hemos vendido terreno alguno ".
Monumento a Atamu Tekena y Policarpo Toro en Hanga Roa, Isla de Pascua
Monumento a Atamu Tekena y Policarpo Toro en un parquecito de la ciudad de Hanga Roa.

Tras esto, los isleños quedaron más aislados aún, pues Chile no les concedió plena ciudadanía (y por tanto pasaporte, para poder salir) hasta 1966. Y en 1903, la isla fue "alquilada" (hasta 1953) a una compañía ovejera chileno-escocesa (Williamson, Balfour & Co), que recluyó a los pobladores en la actual única población de la isla (Hanga Roa), y dejó el resto de la isla para que unas 70000 cabezas de ganado la ocuparan y pastaran libres (sin el peligro de que los habitantes las robaran o comieran).

Fundo Vaitea, Isla de Pascua
Restos de las plantas de esquile de ovejas en el Fundo Vaitea de la época de la "ocupación ovina" de la Isla.

Después de movimientos y reclamaciones varias, los habitantes de Pascua, han conseguido leyes (estatuto propio) y privilegios especiales, como la exención de impuestos, gobernador/alcalde oriundo de la isla y la imposbilidad de que personas ajenas a la isla puedan adquirir tierras en ella.

Asamblea territorial de Isla de Pascua

Desde 1995, la isla es Patrimonio de la Humanidad de la Unesco, y toda ella es un Parque Nacional sometido a especiales normas de conservación y protección.

Reimiro bandera de Isla de Pascua
 Bandera de Isla de Pascua con el símbolo del reimiro (pectoral de madera que vestian los habitantes de la isla).

Otro de los nombres por el que la isla es muy conocida y aceptado por la población local, es Rapa Nui (Rapa grande). Es un nombre que los vecinos polínesicos dieron a la isla cuando empezaron a visitarla, pues les recordaba a una de sus islas, llamada Rapa Iti (Rapa pequeña).

Al llegar a la isla el saludo es siempre un "Iorana" (que es un hola, una bienvenida) y un collar de flores:

   
Un par de reflexiones personales
- de nuevo observo que Perú y Chile (ya como países libres, independientes, autónomos) son acusados de hacer lo mismo con otros pueblos, con otros nativos, que ellos dicen que los españoles hicieron con ellos como pueblo, como nativos (y como todos los pueblos del mundo han hecho unos sobre otros, desgraciadamente).
- si como los habitantes de Isla de Pascua (que se sentían solos en su universo, el centro de él), nos sentimos solos en nuestro universo... más vale que no venga nadie a visitarnos, porque el paralelismo da mucho miedito. Todos los que llegaron a la isla lo hicieron para mangonear y abusar sin límites.

3 comentarios:

  1. Qué razón tienes!!!!
    En todas partes, aqui y en Marte, el hombre es peor que un lobo para el hombre.
    Muy interesante reportaje, como siempre.
    Besetes

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  2. Hace unos meses leí ' El llanto de la isla de Pascua" y en el se narran muchos de los hechos que describe este reportaje. Muy bien descrito. Enhorabuena

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  3. Que sensación tiene que dar bañarse en esas playas de arena dorada, con todos los moais.mirándote!!!

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