martes, 21 de marzo de 2017

Isla de Pascua VIII - Algunas cuevas de Isla de Pascua (enero y diciembre de 2016)

La Isla de Pascua está repleta de cuevas subterráneas de origen volcánico. Hay catalogadas unas 800, pero se sabe que hay muchas más. Solo algunas son visitables y están indicadas.

Formadas durante las erupciones volcánicas, por la circulación de lava y formación de burbujas de gases, agujerean el subsuelo de la isla y algunas tienen hasta siete kilómetros de longitud, dando lugar a uno de los sistemas de cuevas más grandes del mundo.

La mayoría de ellas son propiedad de las familias rapa nui, sirviéndoles de casa, refugio, escondite, almacén, lugar de reunión, paritorio, espacio ceremonial, celda, o incluso de lugar de enterramiento y veneración de antepasados. De hecho existe la creencia de que en las cuevas habitan los espíritus de los antepasados llamados "aku aku" o "varua", por lo que para entrar en ellas se realizaría una ceremonia acompañada de un alimento cocinado bajo tierra llamado "curanto" (Thor Heyerdahl relata en su libro "Aku Aku" las peripecias que sigue para visitar algunas de estas cuevas). Normalmente las cuevas están totalmente ocultas, y muchas perdidas, pues el acceso a las mismas era conocido por único miembro de la familia que solo lo transmitía antes de morir.

Entre el volcán Rano Kau, y la única población de la isla Hanga Roa (es decir, al sur de Hanga Roa), está la cueva Ana Kai Tangata:

 Situación de la cueva Ana Kai Tangata.

"Ana" significa "cueva", "Kai" tiene varios significados, "reunir", "contar", incluso arcaicamente "comer" (lo que ha llevado a especular si en esta cueva se pudieron producir episodios de canibalismo), y "Tanagata" significa "hombre"

Indicaciones para llegar a la cueva Ana Kai Tangata, al final de calle Policarpo Toro en el inicio al camino hacia el volcán Rano Kau.
 
Se supone que esta cueva fue un lugar de reunión o enseñanza relacionado con el rito del hombre-pájaro (Manutara), de ahí la decoración del techo de la cueva, uno de los pocos vestigios de arte rupestre en la Isla de Pascua, que se está perdiendo poco poco (cada vez se distingue menos). También se cree que fue un antiguo embarcadero o lugar de construcción de canoas.

Ana Kai tangata, Isla de Pascua

 Bajada a hacia la cueva Ana Kai Tangata:

Camino a Ana Kai tangata, Isla de Pascua

Para pintar la cueva (de unos cuatro metros de altura) se usaron pigmentos vegetales y minerales (rojos, blancos y negros) mezclados con grasa de tiburón:

Ana Kai tangata, Isla de Pascua

Ana Kai tangata, Isla de Pascua

Esta es una recreación de lo que se supone había pintado en el techo de la cueva (hasta hace no mucho bastante bien conservado): gaviotines apizarrados y barcos europeos, ambos como visitantes periódicos (del más allá) de la isla.



Cerca de esta cueva hay una piscina natural (frente al Hotel Iorana) donde actualmente está prohibido el baño por la fuerza de las olas y sus efectos:

Piscina natural próxima a Ana Kai tangata, Isla de Pascua
 Vista de la piscina natural.

Algunas fotos de la costa en esta zona de la isla:
 
Costa próxima a Ana Kai tangata, Isla de Pascua
Costa próxima a Ana Kai tangata, Isla de Pascua
En algunas zonas, la lava parece estar reciente.

Costa próxima a Ana Kai tangata, Isla de Pascua

Otra cueva muy conocida es Ana Kakenga o "Cueva de las dos ventanas", situada a unos cuatro kilómetros al norte de la población de Hanga Roa:

Esta cueva formada por la circulación de lava que le dio forma de tubo, de unos 50 metros de largo, que se bifurca, fue utilizada como cueva refugio durante las luchas entre tribus o clanes en la isla. 

Ana Kakenga, Isla de Pascua

La entrada a la cueva está bastante camuflada (a no ser que haya gente a la entrada esperando para visitarla). Y el acceso es estrecho y un poco claustrofóbico (hay que hacer un poco de contorsionismo si se quiere entrar). El uso de una linterna es necesario, hasta que se avanzan los primeros metros y la cueva empieza a ser iluminada por las dos salidas o ventanas de luz natural que dan directamente al mar (a 30 metros sobre él) y a un pequeño islote con unas vistas muy bonitas:

Ana Kakenga, Isla de Pascua
Entrada de la cueva, en el suelo, tapada con losas (paenga) para hacer más difícil su acceso.
 Final del camino a una de las ventanas de la cueva.

Ana Kakenga, Isla de Pascua

 Las dos ventanas de la cueva Ana Kakenga.

Ana Kakenga, Isla de Pascua


Vistas desde la cueva.

Ana Kakenga, Isla de Pascua

Islote Motu Tautara frente a la cueva

Vistas desde Ana Kakenga, Isla de Pascua

Y vistas de la costa, ya una vez fuera de la cueva:

Costa de Ana Kakenga, Isla de Pascua La costa ya una vez fuera de la cueva.

Islote Motu Tautara, Ana Kakenga, Isla de Pascua
Los islotes Motu Tautara y Motu Ko Hepoko, frente a la cueva.

Costa de Ana Kakenga, Isla de Pascua

La última cueva que visitamos es Ana Te Pau o "Cueva de los plátanos". Es otro antiguo canal de lava cuyo recorrido llega a medir unos siete kilómetros, al pie del volcán más alto de la isla (el Maunga Terevaka):

Situación de la cueva Ana Te Pau.
También es conocida como cueva del tambor, debido a que la capa de tierra que cubre la cueva, es decir, el techo, transmite las vibraciones que se producen sobre él, como resuena la piel de un tambor. En algunas zonas ese techo se ha caído, abriendo espacios a la luz y permitiendo el cultivo de algunas especies como plataneros.

Ana Te Pahu, Isla de Pascua

Esta cueva que también fue un refugio natural durante las luchas entre clanes, o invasiones de la isla, y se utilizó como vivienda hasta no hace mucho tiempo. Dispone de un depósito natural de agua y hornos de piedra (llamados umu pae).

Ana Te Pahu, Isla de Pascua

Ana Te Pahu, Isla de Pascua

Platanos de la cueva.

Otras cuevas de la isla mencionadas en anteriores entradas son las existentes en la playa de Anakena (en donde se supone que se refugiaron los primeros pobladores de la isla guiados por el rey Hotu Matu'a), o la que existe sobre la playa de Ovahe (donde parece que se han producido algunos desprendimientos), o las existentes en el menos conocido extremo noreste, en el volcán Poike, como la cueva de las vírgenes Ana o Keke (donde las doncellas eran recluidas para aclarar su piel).  

2 comentarios:

  1. Menudas vistas tiene la cueva de las 2 ventanas!!!!
    Es el cuevaplón que siempre soñé!!!!
    Anda que eran tontos eligiendo home….
    Fantásticas fotos y reportaje, como siempre!!!
    Besetes

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  2. Como bien dice Maria: que ventanas tan espectaculares y que suerte haberse podido asomar a ellas. Vaya privilegio en el camino...

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